…, dijo el profe canoso de mejillas y nariz rosadas y abrió las manos como si fueran a salir de las palmas pañuelos de colores. Y los estudiantes, incrédulos, se quedaron un par de segundos atentos a aquella circunferencia insípida en el centro de la pizarra.
-Esto es… ¡un periodista!… Y en medio de risas desorientadas, aquel círculo empezó a dividirse en fragmentos y a crecer. Y junto al periodista, apareció la sociedad, y el pensamiento, y las agendas de país y las esperanzas… Leer el resto de esta entrada »


